“¿Qué entender por monumento? En francés, del latín monumentum, derivado de monere (avisar, recordar), aquello que interpela a la memoria. La naturaleza afectiva de su vocación es esencial: no se trata de constatar cosa alguna, sino de suscitar, con la emoción, una memoria viva. (…)El monumento es, tanto para los que lo edifican como para los que reciben su mensaje, una defensa contra los traumatismos de la existencia, un dispositivo de seguridad.” Françoise Choay
Obra: Antoni de Moragas y de Francesc Riba de Salas. Foto FRANCESC CATALÀ-ROCA